nota localizada el  --  29 de septiembre de 2005

 

 

 

 
1. CAMPO RITUAL, CAMPO DE SACRIFICIO, CURSO QUE IMPARTE EL ANTROP��LOGO FRANC��S JACQUES GALINIER

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Dentro del Seminario permanente de Etnograf��a  
 

 

 

Museo Nacional de Antropolog��a

  

Museo Nacional de Antropolog��a

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Dentro del Seminario permanente de Etnografía


CAMPO RITUAL, CAMPO DE SACRIFICIO, CURSO QUE IMPARTE EL ANTROPÓLOGO FRANCÉS JACQUES GALINIER


*** César Moheno, secretario técnico del INAH, inauguró el evento que concluirá el 7 de octubre
*** Galinier se especializó en antropología y el estudio de los otomíes


En representación del director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Luciano Cedillo; el secretario técnico, César Moheno, inauguró el curso Campo ritual, campo de sacrificio, que impartirá el antropólogo francés Jacques Galinier, del 27 de septiembre al 7 de octubre.

Organizado por la Coordinación Nacional de Antropología del INAH que encabeza Gloria Artís, el curso forma parte del proyecto Etnografía de las Regiones Indígenas de México en el Nuevo Milenio, dentro de la línea "Procesos Rituales" coordinada por Johannes Nehurath y Lourdes Báez, y el cual se suma al Seminario Permanente de Etnografía Mexicana.

En la ceremonia inaugural, César Moheno recordó el "decreto" de Malinowski, en su clásico Crimen y costumbre en la sociedad salvaje, en donde uno de los objetivos de la antropología era conocer las instituciones de los llamados "primitivos contemporáneos" para así, colonizarlos con mayor eficacia.

Hoy, dijo, esa cándida afirmación del antropólogo de origen polaco seguramente produciría escándalo y rechazo entre sus colegas. Sin embargo, el reto por construir una disciplina antropológica que permita que la palabra del otro sea escuchada sin velos ideológicos, sigue en pie.

Por ello, se refirió al concepto de Martine Segalen en su libro Ethnologie. Concepts et aires culturelles, donde asegura que la etnología "puede servir de herramienta a las sociedades tradicionales para reivindicar su propia noción de historia y de comunidad".

Quizá, ejemplificó, la permanencia de las costumbres y rituales del pueblo otomí sea en ese sentido paradigmática. En el siglo XVII en los oratorios ñañú se escondían representaciones de los antiguos dioses, muchos de los cuales aún se encuentran ahí.

Frederick Starr, primer antropólogo que los investigó a principios de la centuria pasada, resaltó la propensión de los ñañú a mantener sus rituales mágicos, "gente exótica" los llamó, con esa venia naturista propia de su época, recordó Moheno.

Asimismo manifestó que el doctor Jacques Galinier ha dado un paso más allá en la comprensión de la cosmogonía ñañú al integrar la metapsicología freudiana a sus estudios antropológicos.

Ante investigadores y estudiantes de antropología y etnografía, el secretario técnico del INAH explicó que en un estudio reciente titulado La madre fálica y el padre sin pie, Galinier busca explicar, por medio del péndulo edíptico, el cambio de roles sagrados entre el padre y la madre.

En el escenario del sacrificio, añadió, el padre es amputado ritualmente por una suerte de vagina dentada, propiciando con esta operación la alternancia y el movimiento cósmico entre estas figuras centrales en la visión religiosa otomí.

"Esta operación, esta maleabilidad de las funciones parentales, inscribe necesariamente a los niños en una concepción singular de lo sexual y lo social", expuso.

Y es que ese sería el reto para el antropólogo: develar la raíz ontológica a la que están inscritos los individuos de cierta comunidad. El problema, es cómo describir y pensar una historia comunitaria y psíquica en pueblos donde no se ha construido una noción de sujeto tal y como lo entendemos desde Descartes.

Jacques Galinier nació en Francia en 1946. Después de graduarse en Ciencias Políticas y Sociología, se especializó en Antropología. En 1969 inició el estudio etnográfico de los otomíes orientales en el conjunto de comunidades que ocupan el territorio denominado Sur de la Huasteca.

Un primer resultado del estudio de esa comunidad es la obra: Pueblos de la Sierra Madre. Etnografía de la sociedad otomí, la cual constituye hoy un clásico de la antropología y la etnografía mexicana.

En 1985 Galinier presentó en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París su tesis de doctorado denominada La mitad del mundo que se ha convertido en un libro de lectura obligada entre los especialistas de las cosmovisiones indígenas contemporáneas y un estudio referencial desde un punto de vista teórico y etnográfico.

Ha trabajado con los mazahuas del Estado de México y los Pápagos de Sonora. Actualmente Jacques Galinier es miembro del Centro Nacional de Investigación Científica de Francia e integrante del Laboratorio de Etnología y Sociología Comparativa de la Universidad de París X y colabora con el INAH.

 
 
 

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