noticias  --  22 de agosto de 2008

 

 

 

 
DESARROLLAN MODELOS DIGITALES DE EDIFICIOS MAYAS

 
Para comprender sus deterioros  
 

 

 

Diagnóstico estructural

  

Diagnóstico estructural

Fotografía:  Mauricio Marat / INAH

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Para comprender sus deterioros

DESARROLLAN MODELOS DIGITALES DE EDIFICIOS MAYAS

 

*** El INAH en Yucatán y el Instituto Tecnológico de Mérida, trabajan en la preservación de estructuras de la Ruta Puuc

*** El proyecto implica la predicción de comportamientos estructurales y la elaboración de morteros lo más exactos a los originales

 

Algunos edificios del área maya padecen “fatiga”, y no es para menos; sobre ellos reposan más de mil 500 o mil 700 años, y sin embargo, se mantienen en pie. Este dato habla del avanzado sistema constructivo desarrollado por esta antigua civilización, el cual no ha sido igualado si se considera que las edificaciones modernas apenas alcanzan una vida útil de 100 años, de acuerdo con estudios recientes.

Por ello, los institutos Nacional de Antropología e Historia (INAH) y Tecnológico de Mérida (ITM), se aliaron en la preservación de este patrimonio mediante un novedoso proyecto que implica la generación de modelos digitales de los sistemas arquitectónicos prehispánicos, de un diagnóstico estructural de los mismos, así como elaboración de morteros (mezcla para la cimentación) lo más exactos a los originales.

Esta iniciativa apoyada por el INAH a través de su centro en el estado de Yucatán, se inserta dentro del Proyecto de Mantenimiento Mayor de cuatro sitios localizados en la Ruta Puuc (serranía en lengua maya): Uxmal, Kabah, Sayil e Xlapac, siendo el denominado Palacio de esta última zona arqueológica el que ha servido como prototipo para desarrollar los estudios antes mencionados.

Aunque la colaboración entre los institutos comenzó desde fines de 2007, en próximas fechas se firmará un convenio marco; sin contar que están por concluirse el primer modelo digital y la primera tesis realizada por estudiantes de la carrera de Ingeniería Civil del ITM, con base en el análisis de los marcos del Palacio de Xlapac. El arqueólogo José Huchim Herrera —junto con la especialista Lourdes Toscano Hernández—, co-director del Proyecto de Mantenimiento Mayor de la Ruta Puuc (zona en la que se ubican un centenar de sitios arqueológicos), comentó que gracias a todos estos análisis, y con base en los resultados, podrán diseñarse esquemas de conservación en este tipo de inmuebles.

Sobre los deterioros que presentan las estructuras mayas en observación, el ingeniero Manuel Efraín Morales Bojórquez, responsable de la línea dedicada a la generación de los modelos digitales, dio a conocer que “el paso del tiempo en todos los materiales constructivos de estos edificios, genera lo que podemos llamar ‘fatiga' debido a las cargas que soportan.”

“Sin que esto conlleve un riesgo de colapso, esta fatiga en los materiales genera que tarde o temprano ocurran asentamientos diferenciales, cambios de nivel en algunas estructuras que en su momento estuvieron perfectamente compensadas.”

“Los antiguos mayas generaban basamentos, es decir, construían sobre una plataforma de roca. Debido a la ‘fatiga', estas estructuras comenzaron a fallar y a presentar grietas; en ciertos edificios hemos observado desprendimientos por el crecimiento de árboles al interior, los cuales provocan esfuerzos para los que no estaba calculada la edificación”, expresó.

En opinión del experto del ITM, adscrito al Departamento de Ciencias de la Tierra , un aspecto interesante es que parte de los conocidos como “arcos falsos”, todavía queden es pie pese a carecer de soporte; “es impresionante cómo han podido persistir a lo largo del tiempo”.

En síntesis, se presentan fallas por fatiga, por asentamientos diferenciales del suelo, en elementos tales como arcos, basamentos, columnas, trabes (jambas y dinteles), también se observan desprendimientos en paredes que no soportan cargas y en donde no se utilizó mortero. A pesar de todo lo anterior, “en general, las estructuras trabajan bien”.

Como se citó, el Palacio de Xlapac fue seleccionado (por presentar daños comunes y por su sistema un poco menos complejo) para emprender este proyecto en una primera instancia, iniciativa en la que también participan los arquitectos Luis Llovera y Julián Cruz.

En ese sentido, se efectuaron levantamientos topográficos y nivelación de la poligonal que rodea al edificio, se colocaron “blancos” (marcas a manera de puntos de control) y se realizó el alzamiento topográfico de las caras del inmueble. Los resultados de estos análisis se obtuvieron en gabinete y permitieron la obtención de coordenadas y la construcción del modelo digital.

“El uso de estos modelos —continúo Efraín Morales—, que reproducen las anomalías que realmente tiene la edificación, permitirá realizar simulaciones de tales desplazamientos y/o deformaciones que nos lleven a entender el funcionamiento mecánico y estructural de los edificios de la Ruta Puuc ”.

La elaboración de morteros para la restauración de los edificios arqueológicos, con base en las propiedades físicas y mecánicas de los morteros mayas, merece especial atención pues, al parecer, éstos adquirían tal resistencia que llegaban a funcionar como un “todo” junto con la piedra.

A partir de la toma de muestras inalteradas para su análisis en laboratorio (pruebas físico-químicas y mecánicas para conocer su resistencia), “parece que todo apunta hacia la cal que utilizaban los mayas. Trabajaban con cal viva y existía todo un procedimiento para su obtención, pero también tratamos de determinar componentes adicionales de la mezcla”. José Huchim, detalló que “hay materia orgánica que esperamos detectar por medio de los exámenes de la muestra. Hemos llevado a cabo una restauración experimental (en el Grupo del Dios Pájaro de Uxmal) a partir de datos etnográficos y ahora sabemos que algunos morteros contenían cal viva, corteza de katzin (para dar tonalidad al mortero) y de chacah , así como algunas cactáceas. Así obtuvimos el lustre que tenían los estucos originales”.

“Todo este trabajo de investigación permitirá, por ejemplo, darnos más elementos para intervenir los edificios, de tal manera que tengamos la certeza de que esta restauración va a garantizar una vida prolongada de los edificios”.

 
 
 

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